Los 1001 usos del Jabón de Marsella

Los 1001 usos del Jabón de Marsella

El jabón de Marsella es un básico imprescindible de la limpieza eko. Es una opción multiusos muy eficaz. Sale muy económico porque, con una solo cubo de jabón, se resuelven un montón de necesidades de limpieza del hogar, e incluso, de higiene personal.

Hoy queremos hablarte de las bondades de este jabón, qué lo hace tan especial y cómo sacarle el máximo partido mostrándote todos los usos que le puedes dar.

Se trata de un jabón que tiene su origen a finales de la Edad Media y que se popularizó en los siglos XVIII y XIX, llegando a ser una de las principales exportaciones de Marsella, la región Francesa.

Hoy en día se le puede llamar jabón de Marsella casi a cualquier cosa, pero nosotras nos estaremos refiriendo a la receta original, que tiene una composición concreta y su fabricación es artesanal.

 

CUÁL ES LA COMPOSICIÓN DEL JABÓN DE MARSELLA

El jabón de Marsella tiene solo 4 ingredientes, que, además, son de origen natural:

  • Agua
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Sosa cáustica

Se pueden encontrar jabones elaborados con otros aceites, como el de colza, el de lino o el de sésamo. El que tenemos en Alma Eko solo contiene oliva y cuenta con un 72% de ácidos grasos, tal y como se considera que ha de tener según la receta original.

Otros jabones tradicionales tienen una composición muy similar, como el de Castilla o el de Alepo. En el último caso, contiene laurel y, ninguno de los dos tiene sal entre sus ingredientes. Es justo este elemento lo que hace que el jabón de Marsella sea especialmente eficaz para las labores de limpieza.

 

EN QUÉ FORMATOS ENCUENTRAS EL JABÓN DE MARSELLA

El jabón tradicional, elaborado de forma artesanal, se presenta en cubos de 600 gramos, que han sido prensados y grabados de forma que indica su peso y la cantidad de ácidos grasos. En Alma Eko puedes encontrarlo así y también en cubos de 400 y 100 gramos. Además, contamos con la presentación en escamas, que es el mismo jabón procesado para que tenga ese formato que resulta de gran utilidad para ciertos usos y para facilitar la creación de tus propios productos de limpieza líquidos o en polvo.

Veamos, entonces, las diferentes formas en las que se puede usar y preparar.

 

CÓMO USAR EL JABÓN DE MARSELLA

Vamos a empezar con los usos, puede que menos conocidos del jabón de Marsella, que son los que tienen que ver con la higiene personal.

  • Jabón de manos y cuerpo

Los cubos de jabón de Marsella los puedes cortar en trozos más pequeños y darle diferentes usos. Uno de esos trozos puedes colocarlo en la jabonera del lavabo y usarlo como jabón de manos. También sirve como jabón corporal en la ducha. Dado su alto contenido en aceite de oliva, resulta hidratante y nutritivo. Además, se le considera un jabón de pH neutro

  • Champú y mascarilla

También se puede usar como champú para el pelo. Ten en cuenta que es un jabón muy básico, por lo que puede ser adecuado para cabellos normales. También grasos, ya que la sal y el aceite de oliva ayudan a recular la fabricación de sebo. Pero, si como yo, tienes el pelo seco, creo que no es la mejor opción en nuestro caso. Al menos no como champú habitual.

Sin embargo, se conoce el uso de este jabón como mascarilla, de uso ocasional y esto sí que es para todos los públicos, dado que se mezcla con otros componentes que añaden más hidratación.

Se trataría de mezclar un par de cucharadas de jabón de Marsella, diluidas en un poco de agua, con algún aceite vegetal, como almendras, oliva, aguacate, coco, ricino… y distribuirlo por el pelo, de medios a puntas. Dejar reposar al menos 30 minutos y aclarar con abundante agua.

  • Higiene bucal

Este uso no lo hemos probado, pero se sabe que estuvo bastante extendido. Lo cierto es que el aceite de oliva y la sal son ingredientes que que ayudan a cicatrizar y mantener las encías sanas. Pensamos que hay opciones de higiene bucal más adecuadas por estar especialmente diseñadas para eso, pero el jabón de Marsella puede ser una solución de uso ocasional o, incluso, de emergencia.

  • Mascotas

También puede servirte como champú para tu perro. Te aseguramos que el resultado es un pelo suave y brillante.

Pasamos ya a hablar del uso más extendido del jabón de Marsella, que es el de la limpieza. Las posibilidades son infinitas. Nosotras te vamos a contar aquí unas cuantas, pero estamos seguras de que hay más. Si lo usas de otra manera, nos encantaría que nos lo hicieras saber.

  • Lavar ropa

Es su uso más habitual y por el que se popularizó. Es un potente limpiador de las manchas de la ropa. Partiendo desde el prelavado, ya que se puede usar para pretratar manchas, frotando la pastilla sobre la ropa, como puedes ver en este vídeo.

 

En la lavadora puedes usarlo de tres maneras distintas:

  • En copos: poniendo un par de cucharadas en el cajetín de la lavadora. Hay quien también lo pone directamente en el tambor.
  • En líquido: puedes hacer tu propio jabón para la lavadora mezclando 800 ml de agua caliente con 50 gramos de jabón de Marsella y 1 cucharada de bicarbonato. Una vez que se ha enfriado, añadimos 15-20 gotas del aceite esencial que te guste (o de perfume de lavado) y una cucharadita de goma guar, lo que hará que adquiera textura de gel. Bate la mezcla y deja reposar hasta que gelifique. Puedes ver el resultado final en este vídeo.
  • En polvo: también puedes crearlo tú mism@. Necesitas 400 gramos de jabón de Marsella (hecho polvo), 500 gramos de bicarbonato de sodio y 500 gramos de percarbonato de sodio. Si quieres, puedes incluir unas 40-50 gotas de aceite esencial de limón u otro que te guste. Lo mezclas todo bien y listo. A mí, es la opción que más me gusta.

 

 

 

  • Fregar vajilla

¡Menudo descubrimiento fue esto para mí! Es un jabón con un gran poder desengrasante, por lo que funciona genial para fregar los cacharros.

De nuevo, lo puedes usar de diferentes formas:

  1. En copos: si usas lavavajillas, puedes meter una cucharada de jabón de Marsella en copos en el lavavajillas. Puedes añadir también una cucharadita de bicarbonato y de ácido cítrico para conseguir un mayor poder desengrasante y efecto brillo. 
  2. En líquido: la misma receta del jabón líquido para lavadora se puede usar para fregar los platos.
  3. En sólido: mi opción preferida. El mismo cubo de jabón de Marsella, sin hacerle nada, te sirve para fregar a manos tus cacharros. Solo tienes que frotar tu estropajo o cepillo sobre la pastilla de jabón, para que se impregne bien, y fregar normalmente. Es muy eficaz y duradero.

 

  • Limpiar superficies

Puedes limpiar todo tipo de superficies con el Jabón de Marsella. Encimeras, muebles, fregadero, lavabo, bañera, ducha, suelos… Todo lo puedes limpiar con este jabón. Como hemos visto con la vajilla, puedes frotar el estropajo en la pastilla de jabón y después limpiar cualquier superficie. Para el suelo, puedes incluir un par de cucharadas en el cubo de fregar. Pero mi opción favorita, sin duda, es esta receta de limpiador multiusos. Solo necesitas: 1 cucharadita de bicarbonato, 3 cucharaditas de jabón de Marsella, 400 ml de agua caliente y 5-15 gotas de aceite esencial de limón. Lo mezclas todo en una botella con pulverizador y lo tienes listo para usar en cualquier superficie. Puedes ver el paso a paso de la receta en este vídeo.

 

Estos son todos los usos que le damos y conocemos del jabón de Marsella. ¿Crees que se nos escapa alguno? ¿Tú lo usas para algo diferente?